domingo 5 de junio de 2011

Y en vez de comprarme un buró...

Faltando a todas las buenas costumbres, los buenos modales y etcéteras varios, acá pongo una correspondencia entre un amigo y yo.

Nates escribió:

Estimadísimo:
Yo estoy un poco cansada y un poco en crisis: no sé bien a bien qué hago en esta ciudad, y a veces esa duda pequeñita de “qué hago aquí?” me asalta en los momentos y lugares más inoportunos: cuando voy en el metro y me descubro cansada y harta de la gente que empuja, cuando es viernes por la noche y llego a mi departamento solo, cuando tengo fiebre y tengo que ir a pagarle a alguien que me ponga una inyección porque ‘vivo sola y no me sé inyectar’… De alguna manera los dos últimos años habían sido difíciles (por la presión de la maestría y de la tesis, y etc.) pero formaban parte de algo así como un plan. Ahora es distinto porque me pregunto todo el tiempo si tengo ‘eso que se dice un rumbo’.
La respuesta no está muy clara. De alguna manera, creo que estoy aprendiendo eso que dice que ‘caminante no hay camino, se hace camino al andar’. Luego fíjate que hay unas frases bien cliché que uno a veces repite porque suenan lindas; por ejemplo, eso de ‘disfrutar la soledad’, o ‘amistarse con uno mismo’, o ‘aprender a ser nómada’, etc. En realidad, ahora creo que son aprendizajes duros y casi de disciplina militar. El anonimato que me otorga vivir en una de las ciudades más grandes del mundo y trabajar como freelancera (lo cual implica que no tengo oficina, ni horario fijo, ni compañeritos/as de trabajo) a veces me da miedo. También pensarme a mis ahora 26 con una caja de cartón como buró (me he negado sistemáticamente a comprar un buró ‘de verdad’ porque siento que en cualquier momento se me puede acabar la chamba acá, y entonces va a ser una lata enorme deshacerme de cosas) y poquísimos planes concretos para el futuro (o sea, para el futuro más inmediato: no tengo ni idea de qué voy a estar haciendo en octubre de este año) a veces me da emoción y a veces me paraliza un poco. Al final creo que hasta este momento todas mis raíces parecen esta ancladas en mí nomás. Y no sé si soy una tierra muy fértil que digamos.
Verás entonces que estoy un poco en crisis…. Ahora pienso que es de pésimo mal gusto haber aprovechado el pretexto de las felicitaciones respectivas para hacer catarsis... En fin, que muchas gracias por todo, por las felicitaciones, los buenos deseos, las historias y los poemas. Te deseo yo también lo mejor para este año. Abrazos grandes y sinceros.

Él respondió:
I
Así es como van pasando los días. Unos días en los que no encontramos sentido, y a veces ni siquiera lo buscamos. 'Sólo disfrutar' ya pasó de moda, al menos para nosotros, creo. Un rumbo, sí, pero algo más queremos, y es lo que pedimos a la vida, o al menos eso intuyo por la manera en que vivimos. Ahora, con familia propia, casa rentada y carro por pagar, me pregunto si no pude hacer algo para que esto fuera mejor, cosas sencillas como invertir en un buró en vez de en comida o libros o en alcohol, o en mantener eso que uno llama su tren de vida. Pienso que debí, cuando tuve dinero y menos responsabilidades, intentar hacerme de un coche, de un mejor refri, de una sala nueva y grande y cómoda, de una casa propia, o al menos de un terreno. Pienso que me gustaría haber pensado, cuando era más joven, como pienso ahora que lo soy un poco menos. Debo decir también que cuando era más joven soñaba con tener una esposa e hijos y seguir pensando como entonces pensaba, con esa juventud y con esa despreocupación.

Supongo que sirve tener un plan, aunque nos quejemos tanto de la gente que tiene un plan (que, en la mayoría de los casos, no es auténticamente suyo). Ayuda mucho decir que vas a comprarte la casa que quieres, o a amueblarte ese espacio como se lo merece la persona que eres y la que serás, y, como plan de emergencia, ahorrar un dinero para la mudanza interestatal o pensar que, en caso de deshacerte de las cosas, lo harás con alegría, porque lo que venga vendrá luego de haberlas disfrutado realmente. Siento, por como te leo, que quizá tu caja sea muy práctica (ya que puedes usarla en la mudanza, y no sólo cargar con ella), pero no puedo dejar de pensar en una frase que escuché a una de mis tías hace poco: "los bienes son para remediar males".


II
Hace como 5 años cené con una escritora a la que invitamos a presentar uno de sus libros en Saltillo. Me contó su vida y le conté la mía, que era más bien poca cosa, sin más necesidad que la de seguir en lo mío, soñar y pensar que todo iba a estar siempre bien. Ella me decía, lo recuerdo: "Sí, okei, pero cómprate una lavadora". Entonces me sonaba chistoso (los escritores suelen —o solemos— decir más bien cosas como Vete de viaje, o Prueba tales drogas, o cualquier cosa así de irresponsable), pero ahora lo entiendo un poco más. Todo esto lo digo no porque todo caiga al final sobre el mismo asunto de casarse/procrear, sino porque es patente que este mundo no está dispuesto a darnos esa gran olla de oro al final del arcoiris, sino que tenemos que ir luchando por esa riqueza (encontrarla, obtenerla y conservarla) a medida que avanzamos, desde que comenzamos a avanzar de preferencia.

Así que ahí voy: cómprate un buró, una lavadora, una mesa o un librero que disfrutes tener, que represente lo bella que eres y lo bello que quieres, o, si la fatalidad te arrastra hacia la cuna no sólo a ti, sino también a tus esperanzas del futuro, ahorra para comprártelos cuando regreses acá, haz una inversión, hoy, ahora que estás menos cansada de vivir de lo que estarás en unos años, no porque se vuelva esto terrible, inaguantable, sino porque vivir comenzará a significar muchísimas más cosas de lo que ahora significa, y hay que tener las fuerzas e instrumentos para ser, al mismo tiempo, el capitán y la tripulación de nuestra propia nave de los locos.

***
Su respuesta me pareció tan, tan linda, que considero que es un desperdicio dejarla guardada en mi bandeja de entrada.

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PERO. Ayer, en vez de comprarme un buró, me hice otro tatuaje. Pequeñito, arriba del tobillo. Es un Ollin, que para los 'antiguos mexicanos' representaba el movimiento. Porque yo no quiero olvidarme de que camino todo el tiempo en un mundo que se mueve.

3 comentarios:

Esquina Tijuana dijo...

...un Ollin ☻

Me compré una estufa, hace años, y (aunque está en la cocina) hace las veces de buró :-/

Deidre Rodríguez dijo...

Hola Srita. Melancolía, la vengo a visitar desde mi página de putas :) Me daría mucho gusto escribir una crónica de la marcha, me puedes platicar los detalles a vivian.deidre @ gmail.com

Saludos!

Zhenitte dijo...

A mi también me gustó mucho la respuesta de tu estimadísimo y cómo encaja en este post. Hasta le comparti un fragmento a mi mejor amiga. Gracias. Me gusta mucho cómo escribes. Me identifico demasiado con las cosas que te pasan.