Yo sí creo – casi siempre – que las cosas se pueden hacer de otra manera. Creo, por ejemplo, que la economía como ciencia y el sistema económico fueron construidos, no impuestos por alguna especie de decreto divino. Y me gusta empezar mis clases de economía diciendo eso: que si están de acuerdo conmigo en que es algo ‘construido’, entonces estarán de acuerdo conmigo en que puede cuestionarse (y no sólo resignarnos a que ‘así es como funciona’) y, eventualmente, ser transformado.
Creo en las alternativas, y en las ‘prácticas emergentes’… y bueno, bonita feminista sería si no creyera que se pueden transformar las cosas, no? Pero son procesos, por supuesto, y, por lo general, procesos muy lentos y a menudo desgastantes. Cambios que tardan generaciones completas en concretarse.
Y esta introducción ya me quedó muy larga porque, ¿adivinen de qué quiero escribir hoy? Ni más ni menos que de mi soltería.
El 2006 fue el último año en el que tuve ‘novio’. Fue el último año en el que alguien me pidió literalmente que si ‘quieres ser mi novia?’ y yo dije que ‘yes’. Duramos menos de 12 meses, empecé el 2007 soltera. Y desde entonces he conservado ese status.
He tenido relaciones variadas en estos casi 5 años, con mayor o menor éxito he intentado ciertas ‘prácticas emergentes’: somos amigos y nos damos besos / tenemos muy claro que nos vemos sólo los fines de semana para un propósito concreto / estamos viendo qué pasa… etc. No he tenido ningún compromiso duradero, no he hecho planes con nadie. O sea que mi status de ‘soltera’ se ha mantenido más o menos estable. Siempre en los grupos de amigas se entra y se sale del ‘club de las enamoradas’. Pues bien, yo soy la eterna constante que está disponible los viernes por la noche.
Y no me molesta - o no me molestaría - porque: creo que las cosas se pueden hacer de otra manera. No creo que ‘necesite’ tener a un hombre a mi lado. De hecho, estoy consciente de que soy ‘soltera’ más o menos por azar (porque los tipos que me gustan no me hacen caso), pero también mucho por decisión (porque no he querido intentar con quienes sí han tenido interés en mí, porque me he negado sistemáticamente a ‘buscar’ pareja, etc.).
No sueño con casarme. De hecho, ni siquiera me imagino haciéndolo. Jamás (de verdad: jamás) me vestiría de blanco para entrar caminando del brazo de mi papá a una iglesia. Nunca. Tampoco permitiría que mis amigas hicieran algo así como una ‘despedida de soltera’ en la que tuviera que ponerme un velo y un liguero y jugar a que ‘despido’ más o menos una etapa de mi vida, y mucho mi libertad. Podría, sí, hacer el compromiso de estar junto a una persona. Pero nunca podría cumplir con estos rituales sociales.
PERO. Como ya he dicho en este blog, me da pánico morirme sola. Me aterroriza la idea de estar enferma y no tener a alguien al lado de mi cama de hospital.
Me enoja mucho cuando la gente usa ‘soltera’ como sinónimo de ‘sola’. Otra vez, quiero - con todas mis fuerzas – creer que las cosas pueden ser de otra forma. Que puedo ser soltera, pero no estar sola porque tengo amigos y amigas, tengo familia, puedo pertenecer a una especie de ‘comunidad’.
De hecho, muchas veces he pensado con toda la seriedad que puedo en este tema. Y pienso, por ejemplo, que sería perfectamente capaz de hacer un ‘pacto de convivencia’ con otra mujer, o con otro hombre, sin que existiera un componente sexual. Digamos, dos mujeres solteras que no tienen planes de casarse, pero se llevan bien y quieren compartir casa – pero no sólo casa: quieren compartir tiempo, amistad, asegurarse de que la otra va a estar ahí si una de las dos se enferma y no puede bajar a la farmacia (algo así como en la peli de ‘la dolce vitta’ – no la de Fellini, la nueva).
Y curiosamente, cada que expongo esta idea la gente se me queda viendo con cara de ‘a esta qué le pasa?’. Ni siquiera mis amigas solteras se entusiasman con mi idea, a lo mucho me dicen ‘si a los 40 sigo sin casarme lo voy a empezar a pensar’. O sea, como una segunda mejor opción. Sonamos.
Lo que me lleva a que ---- yo quisiera creer que otro mundo es posible, pero quién sabe qué tanto. Yo me planteo seriamente la idea de seguir soltera muchos años más, toda mi vida en una de ésas. Pero eso no quiere decir que esté de acuerdo con homologar soltería con soledad. Esa opción no me gusta, no me gusta nada.
Pero tal parece que en esta sociedad no hay otra forma de pertenecer a alguna comunidad que no sea mediante una pareja. O tienes pareja (y quizás en el futuro ‘familia’), o te quedas soltera Y sola.
Tengo ejemplos, tengo ejemplos. V.gr., que todas mis amigas que se han casado se desvinculan de otro tipo de grupos sociales. Otro ejemplo que me choca, es que he tenido amigas que, mientras son solteras casi casi que quieren firmar mi ‘pacto de convivencia’: me hablan todos los días, hacemos cosas cada fin de semana, me dedican un montón de tiempo, de cariño, de energía. Peeeero, luego ‘consiguen’ novio y madres! Se desaparecen. Les juro que no estoy exagerando: se desaparecen. Me siguen llamando, claro (y queriendo, y dedicando energía, y saliendo conmigo una vez cada dos meses), pero pacientemente me ‘explican’ que ahora tienen novio y que vale madres si yo he sido su amiga 4 años y con el tipo llevan 2 meses, lo ‘normal’ es que ahora la mayor parte de su tiempo, de su energía y de su cariño estén dirigidas a él.
Ante estos hechos, mi optimismo es cada vez menor. Yo no sé si QUIERO estar soltera toda mi vida, pero sé que no es algo que me quite el sueño, no es algo que me preocupe, no está en mi lista de ‘cosas en las que pienso todos los días’. Pero cuando me topo con estas estructuras tan rígidas de convivencia, pienso que sí me aterroriza estar sola. Se entiende? No me da miedo ser soltera, pero no quiero que eso sea sinónimo de morirme acompañada por un prestador de servicio social del hospital.
Pobres humanitos que somos, no? Vivimos como si de verdad las cosas fueran de una manera y sólo de una manera. Y yooooo la babosota que se ha comprado todos los discursos izquierdosos y feministas de ‘sí, sí, ensayemos nuevas formas’.
En fin que, como diría mi sabio padre (una vez que platicamos de esto): “no te preocupes mijita, cuando entre tus amigas ya no haya solteras, va a empezar a haber divorciadas”, jaja. Qué mierda.

5 comentarios:
Señorita Melancolía:
Está usted segura de que firmaría el pacto de convivencia con una "amiga"? Porque si la respuesta es si, voy a mandarte un correo para acordar una cita, sabes que disfruto mucho el tiempo que compartimos juntas, así que si estás dispuesta podríamos intentar nuevas formas ¿no crees?
SS
Orales
Pues no estas sola, creo yo. Y no creo que mueras sola, porque si en el blog aparecen gentes que te quieren, imagino que en la vida fuera del internet hay más.
Pero el miedo es así; que la cosa no tiene que ser real y concreta para tenerle miedo, basta con que percibamos que es posible para tenerle miedo un poco. Y si, es posible que cualquiera de nosotros muera solo. Pero también es posible que no jeje.
A por cierto, soy Chava jejeje
Saludos.
Me gustó este post, sobre todo la parte final jajaja. Y como alguien me dijo hace poco: "mi estimada, estamos solteros pero jamás solos" .
Y con lo del azar ps también es cierto, la vida no es justa pero es buena.
De cualquier forma para cuando vengas a "tu pedazo de cielo" habemos vari@s que tenemos tiempo, energía y cariño para ti.
Abrazos nates.
Yuyin
Cada que me siento sola vengo a leerte. Y me ayuda mucho. Es como poner en orden las cosas que traigo en la cabeza.
Gracias por escribir. Ojalá lo sigas haciendo por mucho tiempo, aunque el blog ya ha pasado de moda.
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